Usted debe tener Javascript habilitado para poder navegar este sitio adecuadamente.
Porfabor habilite Javascript en el menu herramientas en su navegador.
Una vez javascript este habilitado Haga click aqui para voler al Archivo General de la Nación

Delación de los Panfleteros

PDF Imprimir E-mail
Miércoles, 19 de Noviembre de 2008

El pasado mes de diciembre visité a mi hermana Mercedes María Veras, quien reside en la ciudad de New York. En un momento que compartía con ella en su apartamento, estando presente una amiga común, Mercedes María hizo referencia a un amigo mío, conocido empresario de Santiago, y dijo que el dinero que éste tenía no lo había adquirido en forma normal.

Me indigné por lo dicho por mi hermana, le reproché hacerse eco de envidias, intrigas y chismes; le dije que ella no tenía prueba ni base para decir lo que había expuesto con relación a mi amigo, que yo le exigía que retirara lo dicho porque la otra amiga presente podía pensar que era verdad la infamia lanzada contra mi amigo y que si no lo hacía, de inmediato yo abandonaba su apartamento; que no se debía retractar para complacerme, sino porque lo dicho por ella también había sido difundido en nuestro país por todos aquellos que no pueden competir en buena lid con mi amigo en el plano empresarial. Al final mi hermana me confesó que lo por ella dicho era fruto de un comentario que había escuchado y que me pedía excusas.

Siempre he sido enemigo de los chismes, las intrigas, las zancadillas y otras desviaciones del comportamiento humano. La posición que sostengo con respecto a las falsedades las he llevado como norma de vida.

He hecho referencia al encuentro y conversación con mi hermana, y a mi posición con relación a los vicios y debilidades humanas, para dar respuesta a una pregunta que siempre me han hecho personas que han dado seguimiento al caso de Los Panfleteros de Santiago. La interrogante es:

¿Quién delató a Los Panfleteros de Santiago?

Con el único miembro del grupo de los Panfleteros de Santiago que habiendo estado preso en La 40, quedó con vida y he hablado de la delación fue Manuel Armando Bueno Pérez. Una vez éste fue puesto en libertad le visité en su casa, hablamos de su prisión, de las torturas que había recibido y del asesinato de los compañeros; le pregunté de dónde creía él que había venido la delación del grupo. Con toda franqueza me confesó que no tenía la menor idea de quién podía haber sido el delator, aunque sí me precisó que es posible que ante las torturas algunos de los compañeros, ya en prisión, hicieron referencia a algún miembro de las células.

Manuel Bueno, cuya inteligencia, solidaridad, franqueza y valor personal nadie nunca puso en duda, tuvo la posibilidad de escribir parte de sus vivencias relacionadas con su participación en la UGRI, la elaboración de los panfletos distribuidos en enero de 1960, su detención, torturas y prisión. El testimonio de Manuel consta en un artículo suyo publicado en el periódico El Sol de fecha 5 de febrero de 1981 y en su libro "Cárcel y Guerra."

Del cumplimiento de Wen, de no delatar a ningún compañero, Manuel Bueno, en la página No.97 del libro "Los Panfleteros de Santiago y su Desafío a Trujillo", narra : "Recuerdo su figura desafiante, aunque encorvada por los tantos golpes recibidos, desnudo y esposado al instruirme en la sala de torturas, de cara al escritorio del abogado: "Escribe tu declaración tal cual te estoy diciendo, cuidando de no involucrar a nadie más, léela bien antes de firmarla, no te vayas a manchar pidiéndole perdón al hijo de puta ese".

Otra experiencia narrada por Manuel Bueno, en torno a Wen y su compromiso de no delatar a nadie, está en la página No.20 de su libro Cárcel y Guerra, cuando dice: "Wen había instruido a los suyos, frente al escritorio del doctor Faustino Pérez, que no quería más prisioneros."

La línea trazada por Guillén y sus demás compañeros fue la de no mencionar a nadie, a no ser los nombres de los que ya estaban en prisión. Hasta ahora nadie sabe seriamente cuál fue el hilo conductor que guió a los servicios de seguridad a ubicar las células de Los Panfleteros de Santiago. Sería caer en el campo de la especulación señalar a determinada persona como autor de la delación.


Fuente: Ramón Antonio Veras/El Nacional
8/18/2007