Usted debe tener Javascript habilitado para poder navegar este sitio adecuadamente.
Porfabor habilite Javascript en el menu herramientas en su navegador.
Una vez javascript este habilitado Haga click aqui para voler al Archivo General de la Nación

¡Juan Bosch siempre!

PDF Imprimir E-mail
Miércoles, 19 de Noviembre de 2008

Hoy conmemoramos y celebramos también el 99 aniversario del nacimiento de Juan Bosch, fundador y líder histórico del Partido de la Liberación Dominicana que hoy tiene bajo su responsabilidad como partido que gobierna la nación, de hacer realidad por encima de todas las circunstancias o inconvenientes que puedan presentarse, el objetivo para el cual fue creado por quien en el transcurso de los años que han transcurrido desde antes de su muerte hasta el presente, ha sido el más grande maestro político de América. Juan Bosch fue también, fundador y máximo dirigente, líder ejemplar e inigualable del PRD, organización política que jugó desde el exilio importante papel desde 1939 en la lucha contra la dictadura de Rafael Trujillo Molina.

Trujillo y Juan Bosch son los dos personajes históricos más importantes que influyeron en la vida de nuestro pueblo en el transcurso del siglo XX. Joaquín Balaguer, que por largo tiempo influyó y desempeño las funciones de presidente de la República, con más autoridad a partir de 1966, es un personaje de gran relevancia de nuestra historia. En el transcurso de los 100 años que trascurrieron entre 1900 y el año 2000, otros dominicanos alcanzaron perfiles extraordinarios, como fue el caso de Máximo Cabral, héroe, mártir y prócer de La Barranquita, que cayó en combate defendiendo la soberanía frente a las tropas invasoras de los Estados Unidos. En el largo período de la dictadura trujillista docenas de hombres y un número reducido de mujeres ofrendaron sus vidas por la libertad.

Los expedicionarios de Junio de 1949 y los de Constanza, Maimón y Estero Hondo de Junio de 1959, estos últimos llamados por sus merecimientos "La Raza Inmortal", son los verdaderos precursores de la democracia que en gloriosa y ejemplar inmolación abrieron el camino hacia la libertad, de la cual goza nuestro pueblo y que con incuestionables dificultades logramos mantener. Los sargentos de la Aviación Militar Dominicana, fusilados en 1959; Patria, María Teresa y Minerva y todos los que antes y después de ellos combatieron la dictadura de Trujillo, son héroes y heroínas, que junto a Manolo Tavárez Justo y los compañeros que participaron en la Insurrección de diciembre de 1963, aportaron con su sacrificio por el bienestar y la salud de la República, una cuota humana, valiente, heroica y sublime, que debe ser recordada con gratitud permanente.

Juan Bosch que jugó tan importante papel como líder y maestro del pueblo dominicano, tuvo siempre presente en el registro de su memoria esa cuota de sacrificios extraordinarios, que en tan breve período de tiempo aportaron dos generaciones de dominicanos, que vino a cerrar con broche de heroísmo patriótico, a partir del 24 de abril de 1965 el ciclo más importante de la historia contemporánea de la República. Y partiendo de la realidad de esos episodios y de esos ejemplos, abandonó Bosch en 1973 las filas del PRD, convencido de que esa fuerza política, que él junto a otros había fundado en 1939, había cumplido su papel histórico convirtiéndose en una empresa política de negocios en la cual la mayoría de sus integrantes solamente buscan ascenso y riqueza.

Juan Bosch comprendió con su extraordinaria sensibilidad que un pueblo valiente, aguerrido y noble como el dominicano, necesitaba una fuerza política organizada sobre la base del estudio, la disciplina y el trabajo; y que una fuerza con esas características debía convertirse en el instrumento de lucha que debe guiar a la nación por el camino correcto, de esperanzas, que con su ejemplo y autoridad cerraría definitivamente el camino malo. Fue Juan Bosch el maestro, "El Viejo", como cariñosa y respetuosamente le llamábamos sus compañeros, subalternos y seguidores, quien actuó en el escenario de América, Europa, Asia y África, como representante de los pueblos del Tercer Mundo, defensor de Cuba, Nicaragua y Vietnam victimas, en aquellos momentos, de las agresiones imperialistas.

Como invitado especial permanente del Tribunal Bertrand Russell, denunció y advirtió al mundo de la aparición en los Estados Unidos, del pentagonismo como fase superior del imperialismo; más de veinte años después Vietnam, Afganistán e Irak, le dan toda la razón a este estratega y visionario, que vivió al servicio de su pueblo y de todos los pueblos. ¡Qué grande fuiste y eres maestro! ¡Eterno e imborrable será tu recuerdo! Siempre ejemplar tu conducta como patriota, escritor y líder, que te han convertido en un símbolo, una bandera de la dignidad nacional y ejemplo que debe ser seguido por las generaciones presentes y futuras de esta América y del mundo. ¡Te fuiste, pero seguirás siendo eternamente el presidente moral de la República Dominicana!


Fuente: Euclides Gutiérrez Félix/El Nacional

7/7/2008