Rosa Duarte |
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| Lunes, 17 de Noviembre de 2008 | ||||
Página 1 de 2 Rosa Duarte, una vida de entrega y sacrificios por la causa de la Independencia Además del altísimo honor de ser hermana del Padre de la Patria y fundador de la República, Rosa Duarte figura en la historia como una de las mujeres que estuvieron al tanto de los secretos revolucionarios de los patriotas independentistas, para los cuales supo convertir en balas las planchas de plomo que había en el almacén de su padre, y a su acuciosidad y a su amor debe la historia nacional el valioso códice que se conoce con el nombre de Diario de Rosa Duarte. Al hacer la ponderación, el distinguido historiador Vetilio Alfau Durán destaca el ardiente amor de la revolucionaria por el suelo donde nació, por cuya libertad derramó amargas lágrimas, sufrió persecuciones, perdió sus bienes, padeció destierro perpetuo en unión de su madre, de sus hermanos, hermanas y sobrinos y vio desvanecerse las ilusiones de su juventud al quedar sin novio, fusilado junto a las tapias del cementerio de El Seibo. Alfau Durán y Emilio Rodríguez Demorizi fueron los estudiosos del pasado que mayores reconocimientos pidieron para la excepcional mártir. "Si hay una dominicana digna de la consagración del mármol esa es Rosa Duarte: por su vida y su obra, por sus padecimientos, por su permanente consagración a esa angustiosa vida de dolores de quien se entrega, como ella, a los recuerdos de la Patria y sufre en carne viva sus inacabables infortunios", escribió Rodríguez Demorizi quien editó y anotó los Apuntes que la virtuosa hermana del patricio tuvo la visión de conservar porque son "el punto de partida, la primera fuente y la base por excelencia para emprender cualquier indagación y análisis referentes" a Juan Pablo Duarte. "No nos olvidemos de Rosa Duarte quien con sus Apuntes nos legó un relato de primera mano sobre los acontecimientos del 27 de Febrero. Una mujer ejerciendo un oficio que aún hoy en nuestro país es considerado masculino", comentó la historiadora María Filomena González Canalda en el prólogo a una reciente edición de Mujeres de la Independencia, de Vetilio Alfau Durán. Los dos prolíficos historiadores consideraron tan altos los merecimientos de Rosa que coincidieron al pedir el mármol para consagrar a la posteridad su nombre. "El mármol la reclama. Debe vivir en él como vive palpitante en el agradecido corazón del pueblo por cuya felicidad hizo las más bellas ofrendas", opina don Vetilio. Rosa Duarte ha merecido el reconocimiento de una calle de Gascue, nombrada así por iniciativa del regidor Alberto Arredondo Miura, el veintisiete de enero de 1930. El acto de bendición y colocación de rótulos se efectuó el quince de julio de ese año. A los acordes del Himno Nacional, el entonces presidente del Ayuntamiento descubrió una tarja de mármol con el nombre de la llamada "heroína del sacrificio". "Me alegra que la calle sea tan importante porque si fuera pequeñita, poco transitada, contribuiría al olvido en que se tiene a Rosa Duarte, pero, por lo menos la vía es una referencia, está en el centro de la ciudad, tiene mucho movimiento vehicular y en la esquina de la Bolívar hay un cuartel de la Policía que la identifica", opina Quisqueya Lora Hugi, la autora del Atlas Histórico de la República Dominicana y del Mundo, para quien la dama "es un personaje a ser recuperado con mayor valoración y énfasis". |







