Arritmia histórica, ¿cuál arritmia? |
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| Lunes, 17 de Noviembre de 2008 | |||||
Página 1 de 3 Desde hace unos treinta años ha venido repitiéndose en nuestras escuelas secundarias y cátedras universitarias, así como en incontables artículos y libros, la tesis de que la reconquista de Santo Domingo, en 1809, por Juan Sánchez Ramírez y sus seguidores, es indicador de una "arritmia histórica" que puso el país de nuevo en manos de España cuando las demás colonias hispanoamericanas buscaban independizarse de su metrópoli.
Esta tesis fue cuestionada recientemente durante la celebración de un seminario internacional organizado por la Academia Dominicana de la Historia, la Universidad de La Habana y la Fundación Global Democracia y Desarrollo para examinar y discutir las conexiones entre la independencia de Hispanoamérica y la invasión napoleónica a España en 1808. El autor de esta tesis fue el escritor Juan Bosch, quien la expuso en varias publicaciones suyas, particularmente en uno de sus libros titulado "Composición Social Dominicana", un original ensayo publicado por primera vez en 1970 que con el correr de los años se convirtió en una de las obras más leídas acerca de la historia social dominicana. Los seminarios, simposios y talleres académicos son varios de los muchos métodos que existen para encontrar nuevas relaciones entre hechos conocidos o pocos conocidos, así como para revisar el conocimiento establecido en determinadas disciplinas humanísticas o científicas. Muchas veces los participantes en estos eventos entran a las sesiones convencidos de determinadas tesis y, gracias al aporte de nuevos datos o de nuevos razonamientos, salen de allí con nuevos conocimientos o nuevos elementos para continuar sus investigaciones. Algo así ocurrió con el tema de la llamada Reconquista dominicana, pues al escuchar cada una de las importantes ponencias allí presentadas uno de los participantes observó que el retorno de Santo Domingo a España en 1809 no fue un evento atípico separado de la historia hispanoamericana ya que en aquellos momentos (1808-1809) lo que se debatía en el seno de las élites coloniales era decidir entre apoyar al régimen invasor francés en España o luchar por mantenerse fieles a la monarquía. Este problema fue resuelto con una rápida guerra en Santo Domingo y por medio de las intrigas políticas en Buenos Aires, en donde la presencia de autoridades francesas a la cabeza del gobierno colonial sirvió de catalizador para la toma del poder en nombre del rey y de España. La otra disyuntiva, de igual peso político, era decidir entre la instalación de juntas provisionales de gobierno con autonomía política y representación popular, o mantener las autoridades constituidas (virreyes, audiencias, intendentes, capitanes generales, gobernadores). Este problema produjo serias confrontaciones entre autonomistas y absolutistas que, eventualmente, llevaron al derrocamiento de las autoridades constituidas en algunas de las capitales coloniales. Los autonomistas, en general, representaban los intereses criollos, en tanto que los absolutistas tendían a representar los intereses de los peninsulares. Ambos grupos, sin embargo, en 1808 y 1809, no habían madurado lo suficiente para lanzarse a la lucha abierta por la emancipación de sus colonias para constituir naciones independientes, y por ello ambos grupos coincidían en mantenerse fieles a la monarquía de Fernando VII. Sin negar que desde antes de la invasión napoleónica hubiera fuerzas en movimiento que llevarían luego a la independencia de Hispanoamérica, como pudo ser el caso de Francisco Miranda en Venezuela, lo que dice la cronología, sin embargo, es que no fue hasta 1810 cuando esas fuerzas pudieron organizarse en varios movimientos que dieron inicio a lo que se conoce como la "primera guerra de independencia hispanoamericana". Es importante conocer la cronología de los hechos para poder entender más claramente su dinámica y colocar en una perspectiva apropiada el movimiento de la Reconquista dominicana encabezado por Juan Sánchez Ramírez. Al observar la sucesión de los acontecimientos desatados en Hispanoamérica por la invasión napoleónica salta a la vista claramente que la lucha abierta por la independencia comenzó en firme a partir de 1810, y que durante los dos años anteriores (1808-1809) casi todas las colonias españolas compartieron inquietudes comunes y respondieron de manera muy similar a la crisis de la monarquía española. En este sentido, la Reconquista de Santo Domingo, lejos de ser un ejemplo de "arritmia histórica", constituyó un caso más de la marcha común de la historia latinoamericana. |







