Bullumba Landestoy: el ángel de sus canciones |
|
|
|
| Lunes, 17 de Noviembre de 2008 | ||||
Página 1 de 2 Rafael Bullumba Landestoy Duluc (La Romana, 1925) es uno de los mayores registros de la música dominicana en el catálogo internacional del bolero. Franqueado por figuras estelares como Toña la Negra y Fernando Fernández -que le conocieron en La Voz Dominicana-, sus temas quedaron estampados en el acetato y en la pantalla grande, en los años dorados del cine mexicano, hace más de medio siglo.
De la alforja de este laborioso viajero musical surgieron Carita de ángel y Mi dulce querer, inmortalizados al despuntar los años 50 por la voz de seda del crooner y galán del celuloide mexicano Fernando Fernández, con magnífica orquestación de Chucho Zarzosa. Tan entrañables para quienes quedamos marcados con su huella nostálgica. En una embriagante atmósfera de suave balanceo de los metales, soplando al unísono, con breves e insinuantes solos de clarinete y fondos de sordina, emerge la lírica maravillosa de Carita de ángel: "Vidita/ Carita de ángel/ amor de mi vida/ te llevo en el alma". Creándose un clima perfecto de intimidad. "Quisiera/ en mis horas de angustia/ con la luz de tus ojos/ aliviar mi dolor/ Y entonces/ con la miel de tus labios/ y el calor de tus besos/ embriagarme de amor". También grabado en La Voz Dominicana por Armando Recio. En 1951, la esposa de Fernández, la cantante Lupita Palomera, dio estilo a Sin necesidad, composición de una belleza y delicadeza sin par, tocada de la magia de un beguine a lo Cole Porter, respaldada musicalmente por Chucho Zarzosa. Pedro Vargas, con la orquesta de Ernesto Duarte, grabó en Cuba en 1955 el mambo-chachacha Parece mentira. Toña la Negra -gran amiga del joven pianista y autor a quien ayudó a abrirse puertas en el espinoso mundo del espectáculo- aportó la miel de su voz limpia de lamento jarocho para convertir en éxitos continentales los boleros Pesar, Dilo de una vez, Oye vida mía, Cuenta conmigo y el lamento afro Yo soy mulata, que calza pleno en el perfil de la intérprete. Acompañada por las orquestas de Rafael de Paz y Luis Arcaraz. Pesar fue llevado al disco por Daniel Santos, el Trío Janitzio, así como por nuestros Alberto Beltrán y Luis Vásquez. Compartiendo honores con el standard de Toña la Negra, la versión del vocalista dominicano Alcy Sánchez con la orquesta caraqueña de Billo Frómeta, le imprime brillo y mayor soltura rítmica a este tema emblemático del bolero caribeño. El veterano tenor mexicano Juan Arvizu nos legó Incomprensión, bolero igualmente interpretado por el dominicano Ney Rivera. Mientras el cubano Panchito Riset, con su estilo inconfundible, nos dejó Y eres tú y Por tu indiferencia. Con fuerza de pregón urbano, Vicentico Valdés proyectó Por eso, con arreglos de Joe Cain y Javier Vázquez. Las vocalistas femeninas han alimentado su repertorio en el rico bazar musical de Bullumba Landestoy. Celia Cruz pegó Oye vida mía, que recuerdo fraseado con el encanto refrescante de la Guarachera de Cuba en las emisiones meridianas de la sancarleña La Voz del Trópico, en el programa De Fiesta con la Sonora. Parece mentira, un bolero mambo con sabroso swing al mejor estilo big band, quedó en la voz de la boricua Carmen Delia Dipiní. La cancionera mexicana Eva Garza grabó Qué pasa contigo, un burbujeante tema de galanteo y engarce amoroso. Las Hermanas Montoya interpretaron dos composiciones de salero y gracia, la guaracha Bomboncito y el bolero mambo Penita contigo. La voz potente de Graciela, con el sonido de Mario Bauzá y su Afro-Cuban Jazz Orchestra, recreó Al fin, un bolero repleto de sugestivas claves marcado de puro feeling. Arreglo de contrapunto de ritmo y metales a la manera del gran maestro cubano radicado en New York Chico O'Farrill, con el respaldo de una banda de cinco saxofones, cuatro trompetas, tres trombones, piano y una amplia línea de percusión. Fellita Puello Cerón aportó la cadencia suave de su timbre meloso al tema Por qué no, con el sonido impecable de la orquesta San José dirigida por Papa Molina. |







